Hoy quiero compartir algo muy personal, pero también profundamente colectivo.
Durante este verano, me regalaré un tiempo sabático de tres meses.
Lo hago con el corazón lleno de gratitud. Gratitud profunda hacia Latino Community Foundation, por su mirada amorosa y su acompañamiento siempre presente. Este tiempo es posible gracias a una beca sabática que otorgan a líderes de organizaciones comunitarias, una apuesta valiente para establecer que Descansar es Poder.Que descansar también es resistencia. Que cuando nos agotamos al punto de desaparecer, no solo nos dañamos a nosotras mismas, sino también al movimiento que busca transformar y construir sociedades más justas.
En Prospera lo sabemos bien.
Desde nuestros programas, impulsamos la campaña “Soy Rebelde y me Apapacho”, donde mes a mes invitamos a las participantes de nuestros programas a hacer algo profundamente radical: Parar. Caminar. Llamar a una amiga. Leer un libro. Irse a hacer las uñas. Comer algo rico. Respirar.
Porque, ¿qué hacemos cuando un aparato deja de funcionar? Cuando una computadora se traba, cuando un teléfono ya no responde… lo apagamos. Hacemos un reset.
Y en una sociedad que demanda, que pide, que absorbe y que descarta cuando algo deja de servir, parar para reparar y regenerar es un acto revolucionario.
Me voy tranquila.
Me voy con el corazón lleno al saber que lo que construimos en Prospera es profundo y verdadero: romper el aislamiento, acompañarnos, sostenernos. Ver cómo las mujeres retoman su poder, se inspiran unas a otras, lanzan negocios que no solo generan prosperidad económica, sino que también sanan. Porque les recuerdan su poder individual… y desde ahí, nace el poder colectivo.
Estamos viviendo tiempos complejos. En este país y en el mundo, las narrativas antiinmigrantes y antiminorías pueden hacernos sentir que estamos en una montaña rusa.
Y aún así, me voy tranquila.
Porque sé que lo que domina es el amor.
Porque sé que somos una comunidad fuerte.
Porque sé que el liderazgo vive en cada una de nosotras.
En cada mujer de nuestros programas.
En cada persona que forma parte de la familia Prospera.
En nuestro equipo, en nuestra mesa directiva, en nuestras aliadas.
Al frente se queda un liderazgo sólido, amoroso y comprometido.
Cuentan con Maite Gascó, nuestra directora asociada, con ocho años de camino en Prospera, cercana y lista para guiar y sostener. Acompañada por Anahí Rojas, directora de programas; Claudia Delgado, directora de finanzas y operaciones; todo el equipo de staff y nuestra mesa directiva.
Se los aseguro, están en muy buenas manos.
Porque la lucha no se detiene.
Y porque en Prospera volamos juntas. Como las aves que vuelan en formación de “V”, donde quien va al frente corta el viento y facilita el camino para las demás. Donde el esfuerzo se comparte, donde el liderazgo rota, donde el vuelo se vuelve colectivo.
Así volamos en Prospera.
Nos complementamos. Nos miramos. Nos acompañamos.
Y hoy, me toca a mí tomar un descanso.
Un descanso necesario. Un descanso amoroso. Un descanso consciente.
Con la certeza de que seguimos surcando el aire juntas.
Porque juntas, somos imparables.
Con amor,
Claudia Arroyo
Directora Ejecutiva
Prospera
