Comenzar un nuevo año siempre nos invita a hacer una pausa: mirar atrás con honestidad, reconocer lo aprendido y volver a mirar al frente con esperanza. En Prospera, el 2025 fue un año de muchos aprendizajes y retos, pero también un año de profunda coherencia con nuestros valores. En medio de la incertidumbre, elegimos seguir poniendo al centro la humanidad.
Nada de lo que logramos fue individual. Cada mujer emprendedora de nuestros programas, cada integrante del equipo, cada aliada, aliado y funder fueron parte de lo que nos permitió seguir adelante. Gracias por caminar con nosotras.
Hoy quiero compartir una noticia que nace de ese espíritu colectivo: Este 2026 he invitado a Maite Gascó Juscafresa a asumir el rol de ¡Directora Asociada! Maite lleva ocho años caminando junto a Prospera; justamente esta semana se cumplen es su aniversario con Prospera, creciendo con la organización y ayudándonos a crecer. Inició como coordinadora, evolucionó a líder de equipo y posteriormente asumió el cargo de manager y directora de Desarrollo y Comunicaciones, contribuyendo decisivamente al crecimiento y sostenibilidad de Prospera. Hoy, con mucho cariño y reconocimiento, este paso es una invitación a seguir caminando juntas desde un rol que refleja todo lo que Maite ya ha sido y sigue siendo para Prospera.
Para quienes conocen a Maite, este nombramiento no marca un inicio, sino que oficializa algo que ella ha venido haciendo desde hace años. Maite ha sido un acompañamiento constante para mí y para el equipo, cuidando el trabajo con profesionalismo, dedicación y una atención profunda a las personas.
En Prospera vamos más allá de los títulos en todo momento y en toda interacción, porque no queremos olvidarnos de la humanidad que cada una trae consigo. En una sociedad donde el individualismo muchas veces nos aleja de nuestra esencia, creemos que el reconocimiento mutuo, el servicio, el acompañamiento y la realización humana son lo que nos permite seguir creciendo. Eso es liderazgo humano. Y eso es lo que Maite encarna.
Quise entonces abrir este espacio de conversación para que su voz se escuche directamente aquí.
Maite, ¿qué significa para ti asumir este rol de Directora Asociada en Prospera?
Nunca imaginé que mi camino en Prospera me llevaría hasta aquí. Recuerdo la primera vez que pisé la oficina, en el barrio de Fruitvale: nerviosa, con mi inglés limitado, recién llegada como inmigrante, sin comunidad… pero con muchas ganas de aportar a la misión de Prospera, que me enamoró desde el primer momento que la conocí. Hoy puedo decir con mucha emoción que Prospera es mi familia escogida en este país: mis comadres, mis confesoras, mis inspiradoras, mis hermanas… y poder seguir creciendo como persona y como profesional junto al equipo, la mesa directiva, las emprendedoras y aliados es un regalo que valoro profundamente.
Recibo este nombramiento con gratitud, respeto y todo mi compromiso. Como aliada, me emociona seguir construyendo oportunidades con la comunidad y, en estos tiempos donde el miedo, la división y el desconcierto nos rodean, contribuir a alzar la voz colectiva, colaborar mano a mano con las emprendedoras y sus comunidades y llevar a Prospera a otro nivel, como se merece, es mi misión.
Y como no, seguir colaborando con Claudia Arroyo, con su liderazgo humano, su locura contagiosa y su incansable creatividad, es otro regalo que no me quiero perder.
Estoy lista para seguir aprendiendo, creciendo y caminando junto a todas las personas que hacen posible esta misión, con el corazón lleno de ilusión y compromiso.
¿Qué aprendizajes te dejó el 2025, después de todo lo vivido? ¿Y cómo influyen hoy en tu manera de acompañar a Prospera?
Hemos vivido momentos de mucha incertidumbre, con ataques a la comunidad que dolían el alma y decisiones muy difíciles e injustas para algunas de nuestras compañeras. Pero también ha sido un año de unión: lo vivimos cogidas de la mano, escuchándonos y aprendiendo unas de otras. Consultamos a aliados, tuvimos conversaciones sinceras que nos ayudaron a tomar decisiones complejas, siempre con el corazón puesto en la misión.
Este año me enseñó que hay otra manera de hacer las cosas. Que aunque vayamos a contracorriente, voy a acompañar con amor, empatía, enfoque, responsabilidad y diversión. Siempre escuchando, nunca asumiendo, y sin miedo, porque lo que quieren es callarnos… y no lo vamos a permitir.
Quiero que Prospera siga expandiendo sus alas y compartiendo la magia que nos contagia, no sólo en California, sino en otros Estados también. Nuestra manera de hacer las cosas es diferente, y nuestro reto es llegar a todos los rincones posibles, alzar la voz de nuestra comunidad, defender a quienes no siempre tienen espacio para ser escuchadas y mostrar que la fuerza colectiva puede más que la división, el miedo o la injusticia.
Porque juntas, no nos detenemos, seguimos construyendo oportunidades para más mujeres poderosas, creando cambios reales y llevando a Prospera al reconocimiento que se merece.
Para quienes ya conocen a Maite, reconocerán su voz en esta conversación. Y para quienes aún no, les invito a conocerla a través de estas palabras, a darle la bienvenida a este nuevo rol y a felicitarla por el liderazgo humano que ha ejercido desde siempre y que hoy reconocemos también desde este lugar.
Mirando hacia este año, siento una profunda esperanza. Seguiremos fortaleciendo nuestros programas, acompañando a las mujeres emprendedoras, innovando desde el cuidado y sosteniendo la cultura que hace de Prospera un espacio profundamente humano.
¡Seguimos! JUNTAS. PODEROSAS ¡IMPARABLES!
Con cariño,
Claudia

