Por primera vez en ocho años, mujeres de los programas avanzados Vuela y Acompaña de Prospera se reunieron durante un fin de semana de descanso, reflexión y conexión, gracias al apoyo de Kaiser Permanente.
Una de las participantes nos contó que era la primera vez en 18 años que salía de casa para hacer algo solo para ella.
Detengámonos un momento a pensar en eso.
Estas mujeres son emprendedoras, madres, cuidadoras e inmigrantes que enfrentan la incertidumbre mientras construyen sus negocios y cuidan de sus familias. Para muchas, tomarse un tiempo para descansar puede parecer imposible.
En Prospera creemos que construir economías más justas y equitativas requiere más que recursos financieros y desarrollo empresarial. Requiere ver a la persona en su totalidad. El descanso, el bienestar y la comunidad no son lujos; son parte de lo que hace posible un crecimiento sostenible.
Este fin de semana también fui testigo del extraordinario poder de nuestro equipo de Programas. Cuatro de las cinco integrantes del equipo fueron alguna vez participantes. Conocen las realidades del emprendimiento, los retos de las cooperativas, y tanto las cargas como los regalos de construir algo propio.
Nuestra Directora de Programas, Anahi Rojas, dirigió el retiro con un entusiasmo contagioso. Compartió que la última vez que vivió un retiro como este fue como participante, y que ahora estaba ayudando a crear esa experiencia para otras mujeres. Lo que más me conmovió fue observarla: el orgullo en su mirada, la forma en que miraba a cada mujer y el cuidado que puso en cada momento, con el apoyo del increíble equipo de Programas.
En palabras de Anahi Rojas:
“Como mujer inmigrante y emprendedora, me siento muy orgullosa cuando pienso de dónde vengo y lo que ahora puedo aportar como Directora de Programas de Prospera. Imaginar este retiro me llenó el corazón, y ver a las mujeres reconocer cuántas veces se habían dejado en último lugar, y luego decidir ponerse en el centro de sus propias vidas, me conmovió profundamente.” Más reflexiones aquí.
Asistí no como Directora Ejecutiva, sino simplemente como Claudia: para escuchar, conectar y recibir. Dar un paso atrás permitió que mi corazón diera un paso al frente.
Gracias, Kaiser Permanente, por caminar junto a Prospera y ayudarnos a abrir espacio para este tipo de acompañamiento: uno que reconoce a las mujeres no solo como emprendedoras, sino como seres humanos completos.
Construir economías justas también significa crear espacios para que las mujeres descansen, se sientan apoyadas y recuerden que no tienen que cargarlo todo solas.







